ESTOFADO, Sendero de Placeres Mundanos
Hoy les
presentaré una técnica primaria heredada de la experimentación del hombre en su
búsqueda por utilizar el fuego: el estofado. Este método de cocción a fuego
lento se lleva a cabo en un recipiente cerrado, evitando la evaporación de los
líquidos para conservar los jugos iniciales y retener aroma y sabor. Así
resulta en un caldo concentrado y denso. El termino proviene del la palabra en
francés “etouffee” que significa “asfixiar” o “ahogado” o “sin aliento”. Esto
porque que la técnica permite el ablandamiento progresivo de los ingredientes
inicialmente crudos hasta convertirse en un guiso equilibrado inmensamente rico
en nutrientes.
La mejor
forma de comenzar un estofado es “dorar” o “brasear la carne cruda, previamente
condimentada con sal y pimienta que luego
se “sellará” en una olla o sartén profundo con aceite. Este “sellado” permitirá
que los jugos internos no se escapen. Luego
se pueden añadir ajos, cebollas, legumbres y especias (orégano, laurel,
perejil, etc.), además de papas, zanahorias, arroz, trigo, o cebada; que están
constituidas por gran cantidad de almidón o fécula lo que ayudará a agregar más
cuerpo y sabor a la preparación. Vino (blanco o tinto) o vinagre, pueden utilizarse como aceleradores
para constituir y producir una “ligazón”
que amalgame el producto final. Todo lo
anterior se cocinará tapado dentro del recipiente escogido a fuego moderado o
preferiblemente lento entre 2 a 3 horas, dependiendo del tamaño de la pieza de
carne y el volumen de ingredientes para permitir que cada uno desarrolle sus
cualidades y resulte en una preparación atractiva al paladar.
Entre los latinos
de diversos orígenes, surgen platos que nos identifican con nuestras raíces
como son los famosos estofados de pollo con papas que se elaboran a través de
todo el continente americano. También están los estofados de tortuga, famosos
entre las islas del Caribe con toques de exotismo y magia que evocan sabor a paraísos
marinos. Por supuesto, también tenemos a los estofados de res, herencia directa
de nuestro pasado europeo. Gracias a nuestra sangre indígena hay estofados con
carne de reptiles (iguanas, cola de caimanes, culebra, etc) y con roedores de
mediano tamaño (cuy o conejillo de las indias, chigüire, lapa, etc).
El estofado es una opción culinaria perfecta para disfrutar de nuestra cultura gastronómica
y utilizarla como puente de comunicación para estrechar vínculos como
ciudadanos de un mundo.









