Hervido versus Sancocho: Duelo de puro sabor
Las principales ciudades de Massachusetts son diversas y
multiculturales. Por eso encontramos platillos que son parecidos para todos los
latinos que vivimos aquí pero con preparaciones distintas de acuerdo a cada
país. Por ejemplo, un plato tan modesto como la sopa cambia de acuerdo a los
ingredientes y al estilo de preparación de cada nación.
Históricamente nuestro continente vio nacer al “Hervido” y el “Sancocho”, dos contendientes
que entraron en una pugna por representar al Nuevo Mundo. El origen de estas
preparaciones tienen como antecedentes al “Ajiaco Taino”, herencia de la
presencia indígena que se elaboraba en ollas de barro sobre un fogón de leña
que le otorgaba un leve sabor ahumado; el cocido andaluz y la “Olla Podrida”
española; y estofados corsos, irlandeses, alemanes, italianos y franceses. Estas
preparaciones sumadas a la presencia de personas de origen africano sirvieron
para inventar una nueva manera de recrearlos.
El “Hervido”, hijo prodigo criollo de la “Bouillabaisse” y el
“Pot-au-Feu” mediterráneo por sus características al ser elaborado en una olla grande.
Para éste se utiliza como base carne, pollo, gallina, pescado o mariscos para
producir un caldo claro. Este caldo se acompaña de verduras blancas o
tubérculos típicos de este continente que al ablandarse otorgan una densidad
sutil que sumada al ají dulce, hierbabuena, cilantro o culantro y sabores junto
al ajo y cebollas conforman el llamado “Sofrito” o “Compuesto” para establecer
un concierto de sabores particulares y muy apetecibles. Estos sabores sirvieron
de marco durante la época de la Colonia para ser el preámbulo de los diferentes
platos que se servían en las grandes casas de las personas de alcurnia o
abolengo, para luego convertirse en el Siglo XVIII en plato principal que era llevado a la mesa en
fuentes donde el caldo, las verduras y las carnes se servían de forma separada
para que cada comensal ingiriese la ración de su preferencia.
Paralelamente en el lado popular, el “Sancocho”, hijo bastardo del
mestizaje entre viajeros, indígenas y esclavos dio como resultado a una
preparación fabricada con los restos o sobras de las grandes comidas, cortes de
aves y reses poco apreciados, y peces enteros de origen local. Complementado
con productos autóctonos del hemisferio americano tales como el apio o arracacha, el plátano
verde o maduro, maíz tierno o jojotos, guandu o guisantes, auyama entre otros;
a la mezcla se le agregaban perejil, zanahorias e hinojo dando como resultado
un caldo espeso. Este caldo de características notables en cuanto a sustancia y
sabor era un platillo que preferían los marinos, comerciantes y viajantes; y
era servido para levantar el ánimo a los decaídos, aliviar penas y reconfortar
a los enfermos.
Entre las variantes de estas sopas que surgieron en nuestras tierras
tenemos al “Asopado” al cual se le añade arroz y es típico de Puerto Rico, el
“Cruzado” elaborado con 2 o mas carnes y siendo característico de las zonas
internas de Colombia y Venezuela, la “Trifecta” o “Trifásico” de pescado fresco
o salado junto con trozos de pollo o gallina que se consume en toda la Costa
Caribeña y que se acompaña con arepas, casabe ( tortas de yuca tostada )
masitas de maíz o plátano verde; y el famoso “ Mondongo” en sus versiones dulce
o salado elaborado con la panza y patas de res con trozos de cerdo que es muy
conocido y difundido en diversos países del hemisferio.
Ya sea para una fiesta, cena familiar o para recuperarse de un resfriado o una
resaca, estas sopas latinas son la opción perfecta para deleitarse con comida
sana con mucho sabor.









